Peques y mamás/Salud y Nutrición

¿Vas a dar a luz? Te contamos qué debes tener en cuenta para un postparto rápido y recuperarte del todo

  • Intimina ofrece algunas sugerencias de ejercicios sencillos para volver a la rutina, recuperarse y aumentar la energía tras el parto.
  • Salir a caminar, practicar una rutina de Kegel o hacer elevamiento de pelvis son algunos ejercicios sencillos y beneficiosos para salud.

1

El embarazo es un gran reto físico. Cambios hormonales, aumento de peso, el suelo pélvico se resiente, aparición de incontinencia urinaria por la presión que el peso del bebé ejerce en la vejiga… Pero ¿qué ocurre cuando ya hemos dado a luz?

Después del embarazo se necesita tiempo para descansar y establecer un vínculo con el bebé, pero también, es momento para volver a ponerse en forma. Por ello, Intimina, compañía que ofrece la primera gama de productos dedicada a cuidar los aspectos de la salud íntima femenina, ofrece algunas sugerencias de ejercicios sencillos para volver a la rutina, recuperarse y aumentar la energía tras el parto.

  1. Salir a caminar

En realidad, esta rutina es muy beneficiosa para todas, independientemente de que acabes de dar a luz. Sin embargo, es un ejercicio muy sencillo y que requiere poco esfuerzo, por lo que, si acabas de tener un bebé, esta es la rutina perfecta para iniciarse en el camino a la recuperación.

Aprovecha a dar un paseo con tu bebé o sal a caminar para despejarte y relajarte. Además de cambiar de ambiente, quemarás calorías y liberaras endorfinas, por lo que te sentirás más animada y con más energía. Comienza con caminatas cortas y pon atención al suelo pélvico. Si lo notas pesado o resentido, da paseos cortos hasta que se fortalezca. Una vez que estés recuperada, dedica unos 30 minutos al día.

  1. Ejercitar el suelo pélvico

Durante el embarazo la musculatura pélvica se estira para adaptarse al bebé, y es de hecho la que ayuda a empujarlo durante el parto. El suelo se resiente por ello, y es probable que muchas mujeres, tras dar a luz, tengan problemas de incontinencia.

Desde Intimina, recomiendan practicar ejercicios de Kegel para una pronta recuperación. Esta rutina consiste en contraer los músculos del suelo pélvico hacia arriba y hacia adentro durante unos segundos para fortalecer y tonificar la musculatura pélvica.

De este modo, se conseguirá aumentar el riesgo sanguíneo del perineo y la vagina, ayudando a reducir la inflamación de la zona y posibles hematomas.

Además, ejercitar la musculatura pélvica también es una buena forma de prevenir futuros problemas como pérdidas de orina e, incluso, prolapsos pélvicos -descenso de algún órgano desde la cavidad pélvica hacia el exterior-.

Más o menos, a las seis semanas de dar a luz, puedes empezar a realizar esta rutina ayudándote de unos ejercitadores para conseguir los máximos beneficios. Por ejemplo, el KegelSmart de Intimina es una buena opción para iniciarse. Este dispositivo reconoce la fuerza de la musculatura a través de 5 niveles, desde el más débil hasta el más fuerte, cada uno con una rutina de ejercicio con el ritmo y la duración adecuados para ese nivel.

2.jpg

Otra alternativa es la Rutina de Kegel Laselle de Intimina. Cuenta con tres esferas de distintos pesos (28 gr, 38gr y 48gr) que proporcionan la cantidad justa de resistencia para mejorar la fuerza del suelo y asegurar que se está realizando la técnica correcta de levantar hacia arriba.

  1. Elevar la pelvis

Los músculos del abdomen también se resienten durante el embarazo, por lo que es importante prestarles atención. Para fortalecer la zona, recomendamos realizar sencillos ejercicios para fortalecer los abdominales inferiores, la parte inferior de la espalda y la musculatura pélvica.

La manera más sencilla para realizarlos es situarse sobre una colchoneta boca arriba con las rodillas dobladas y los pies sobre el suelo. En esta posición, la parte inferior de tu espalda se elevará levemente del suelo de manera natural.

Comienza el ejercicio contrayendo el suelo pélvico y apretando los abdominales inferiores a la vez que flexionas o elevas la pelvis ligeramente. De este modo, la parte inferior de la espalda quedará recta contra el suelo, pero sin que se levanten los glúteos. Cuenta hasta 10, luego relaja los músculos y vuelve a la postura inicial. Empieza con 5 repeticiones e intenta llegar hasta 20. Es muy importante controlar la respiración a lo largo del ejercicio.

Lo importante para iniciarse en este tipo de rutinas es realizar ejercicios de bajo impacto, evitando cualquier movimiento que sobrecargue el suelo pélvico, y centrándose en la búsqueda del propio bienestar”, aseguran los expertos de Intimina.